Pie diabético

La diabetes es una enfermedad metabólica que produce lesiones progresivas principalmente en los nervios tanto sensitivos como autonómicos, y en las arterias. Esta afectación puede involucrar a varias partes del organismo (ojos, riñones, corazón, cerebro, etc.), aunque tiene una importante incidencia en las extremidades inferiores, y más concretamente a nivel de los pies.

El deterioro de la circulación y de la sensibilidad de los pies en los pacientes diabéticos, provoca que en muchas ocasiones se produzcan heridas de difícil solución (precisamente por esa falta de sensibilidad ante los golpes, rozaduras,  calor, etc.).

El adecuado cuidado del pie diabético puede evitar o retrasar en gran parte los problemas anteriormente expuestos.

Pie diabético, con lesión en cara plantar del talón.

Pie diabético, con lesión en cara plantar del talón.

La misma lesión, tratada mediante curas de desbridamiento, limpieza, y cura de presión negativa.

La misma lesión, tratada mediante curas de desbridamiento, limpieza, y cura de presión negativa.

Buena evolución de la lesión plantar, con aparición de tejido de granulación y cicatrización de la lesión.

Buena evolución de la lesión plantar, con aparición de tejido de granulación y cicatrización de la lesión.

Cierre completo de la lesión.

Cierre completo de la lesión.

 

CUIDADO DEL PIE

1.- HIGIENE:

Lavado: Lave sus pies diariamente.  Utilice agua templada.  Compruebe la temperatura de la misma con la mano o con un termómetro.  Utilice jabón neutro.  Use manoplas, evitando las muy ásperas.  No use cepillos.  No deje los pies en el agua más de 5 minutos.  Debe lavar todo el pie, sin olvidar las zonas de debajo y entre los dedos.

Secado: Seque cuidadosamente los pies mediante el contacto con una toalla suave, sin friccionar, insistiendo entre los dedos.  Puede utilizar también un secador de pelo a baja temperatura.

Hidratación: Hidrate bien la piel con cremas a base de lanolina.  No aplique la crema entre los dedos.

2.- CUIDADO DE LAS UÑAS:

Con una tijera de punta roma, corte las uñas de forma horizontal, dejando rectos los bordes.  La uña, una vez cortada, debe sobresalir al menos 1 mm. por delante del pulpejo del dedo.  Utilice una lima de cartón para suavizar las puntas.  El mejor momento para efectuar el corte de las uñas es justamente después de la limpieza del pie.  Las uñas demasiado largas o mal cortadas pueden provocar infecciones.

3.-  INSPECCIÓN:

Después del lavado debe examinarse cada día con atención los pies, hágalo en una habitación bien iluminada y utilice si es necesario un espejo, prestando especial atención a las lesiones entre los dedos, durezas en la planta de los pies, callosidades en los dedos, grietas, ampollas, zonas con cambio de coloración, heridas, úlceras o uñas encarnadas.

4.-  RECOMENDACIONES:

Si padece de problemas de movilidad o no tiene buena visión, no dude en pedir ayuda a un familiar para realizar diariamente el lavado, secado e hidratación del pie, la inspección del mismo y cuando sea necesario el corte de las uñas.  Recuerde que nunca debe utilizar tijeras de punta, alicates de manicura, hojas de afeitar, limas metálicas, objetos cortantes, callicidas, etc.  Si ha de visitar al podólogo, infórmele de que es diabético.

CUIDADO CON LAS HERIDAS

Cuando detecte cualquier herida en sus pies debe consultar de inmediato con su médico.  Es conveniente que esté vacunado contra el tétanos.  El pie que presente la herida debe estar en reposo.  Límpielo con agua y jabón neutro y aplique un antiséptico transparente. (Por ejemplo: Cristalmina).  No utilice pomadas antibióticas sin que se las haya recetado su médico.

CALZADO Y VESTIDO

Un buen calzado debe ser preferentemente de cuero, ligero, flexible, con suela antideslizante, no demasiado gruesa y sin costuras interiores.  El tacón debe tener unos 2 cm. de alto para el hombre y aproximadamente 3 cm. para la mujer.  Deben ser suficientemente holgados para evitar rozaduras.  Cuando compre unos zapatos le recomendamos que lo haga a última hora de la tarde, momento en que los pies están más hinchados.  Procure tener varios zapatos de estas características de tal forma que pueda alternarlos y permita así que se ventilen.  Es conveniente lustrarlos de forma regular para que mantengan su elasticidad.  Las medias y calcetines deben ser de algodón o de lana, sin costuras, no demasiado estrechos ni holgados.  Debe cambiar diariamente de calcetines o medias.

CONSEJOS GENERALES

Camine diariamente durante una hora, mejorará su circulación.  Nunca camine descalzo, ni en casa ni en la playa.  No use zapatos demasiado apretados o viejos.  No utilice calcetines, ligas o fajas demasiado ajustados.  No fume, perjudica la circulación de sus piernas.  No caliente directamente sus pies (bolsas de agua caliente, esterillas eléctricas, braseros), corre el peligro de producirse quemaduras al tener reducida la sensibilidad en los mismos.  Ante cualquier problema consulte lo antes posible con su médico.  No olvide acudir a las revisiones periódicas programadas con su especialista.

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